Una campaña a dos vueltas

Tan solo han pasado seis meses desde las últimas elecciones generales, que fueron justo antes de Navidad. Y ahora que parte de los españoles se van de vacaciones, los del “primer turno”, tenemos que ir de nuevo a votar. Durante estos largos meses se han vivido muy diversas situaciones con el único resultado de una nueva convocatoria, otra campaña electoral.Hay  analistas que indican que esta inoperancia por parte de los representantes políticos para llegar a acuerdos, además del hartazgo de la sobreexposición mediática, hará que parte de los españoles el 26 de junio prefieran quedarse en casa, irse a la playa o cualquier otro plan. Muchos considera que los políticos no merecen ese esfuerzo. Sólo el dato de abstención dirá si tienen razón.

La Ley Electoral establece que la campaña debe durar 15 días, es decir, que comenzó anoche jueves, como siempre, pero ya prácticamente nadie es capaz de discernir si estamos viviendo en una constante, con presencia prácticamente diaria de los líderes políticos en los medios, no sólo en espacios informativos sino cada vez más en los de entretenimiento también.

La jornada previa estuvo marcada por dos acontecimientos. Por un lado, la macro encuesta preelectoral del CIS, publicada apenas unas horas antes del inicio oficial, sólo sirvió para echar más leña al fuego. El PP mantendría su primera posición, aunque podría perder escaños. Pero la verdadera sorpresa viene de la mano de Unidos Podemos que superaría tanto en votos como en diputados a un PSOE cada vez más débil. Eso por no hablar de los indecisos. Buen momento para saber si realmente tienen efecto las campañas electorales.

Por otro, el debate protagonizado por cuatro políticas que sirvió como previa a la pegada de carteles, por decir algo, pues en esta campaña electoral no habrá esta vez ni hay publicidad exterior. Si antes este “cara a cara”, porque se hacía uno, ya fuera a una o dos vueltas, era la estrella de la campaña y creaba gran expectación, ahora se ha convertido en algo tan común que apenas lo valoramos. Sólo hay que ver el dato de audiencia, un 12% frente al doble que optó por Supervivientes. Resulta bastante gráfico.

A Robles, Bescansa, Arrimadas y Levi se les encargó romper el hielo justo antes de que se pudiera pedir el voto formalmente, aunque la mayoría cree que no han dejado de hacerlo desde hace meses. Fueron las teloneras del ‘gran debate’ del lunes, en el que ya actuarán los primeros espadas.

Ya con el día llega el momento de poner en marcha la caravana electoral. Ya no se verán grandes actos como antaño, con polideportivos o explanadas a reventar. Es el turno de la política cercana, con pequeños encuentros, paseos por la ciudad e, incluso, el muy tradicionalmente americano puerta a puerta.

Por delante quedan 14 días de mucha presencia mediática tanto en informativos como en programas en prime time y para toda la familia, como ya ocurriera durante la campaña del 20-D. Programas como ‘El Hormiguero’ o ‘Dos días y una noche’ se han convertido en un perfecto escenario para mostrar el lado más humano de los candidatos, uno de los ejes en los que se basan las estrategias electorales de cara al 26-J.

Tres partidos y una coalición son los actores principales. Un PP que intenta arañar unos cuantos votos con respecto a diciembre. Un PSOE, que según varias encuestas, puede perder 10 escaños sobre el peor resultado de su historia. Un Podemos que ha encontrado un compañero de baile en IU para crear una coalición. Un Ciudadanos que también quiere mejorar su resultado para poder ser decisivo en la formación de gobierno.

Esta entrada fue publicada en la categoría 26J, Campaña electoral, Comunicación Política, elecciones, Política.

Navegación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright 2016 - Todos los derechos reservados. Diseño JYG Diseño Web (jesusyesares.com)